¿Puede el cannabis ayudar a controlar la hipertensión, o es más perjudicial que beneficioso? Si bien algunos estudios señalan posibles efectos positivos, los médicos advierten sobre los riesgos cardíacos y en el sistema circulatorio. Este artículo arroja luz sobre la materia y desvela lo que realmente dice la ciencia al respecto.
El consumo de cannabis está aumentando en todo el mundo
El consumo de cannabis está aumentando en numerosas regiones del mundo, con aproximadamente 244 millones de consumidores en 2025, por encima de los 178 millones de personas de 15 a 64 años que consumieron cannabis al menos una vez en 2012. Aunque tradicionalmente se ha considerado que el consumo de cannabis tiene fines recreativos (a menudo ilegales), cada vez son más los países que lo legalizan y algunos, como España, permiten el consumo de cannabis o de productos derivados del cannabis, con fines terapéuticos.
Cuando se habla del término «cannabis medicinal», generalmente hace referencia al uso de cannabis o cannabinoides (sustancias químicas derivadas de las plantas de cannabis) como terapias médicas, por ejemplo, para tratar enfermedades o aliviar los síntomas. Estas sustancias se pueden administrar por vía oral, sublingual (debajo de la lengua) o tópica, como también fumar, inhalar, mezclar con alimentos o preparar en forma de infusión. En España, las fórmulas con preparados estandarizados de cannabis solo pueden ser prescritas por médicos especialistas, ya que actualmente solo se prescribe en condiciones clínicas concretas, como la espasticidad asociada a la esclerosis múltiple, epilepsia refractaria, las náuseas y vómitos derivados de la quimioterapia y el dolor crónico refractario. A pesar de que muchos productos derivados del cannabis se pueden comprar por internet, cabe destacar que hay que tener especial cuidado porque podrían ser ilegales en España, además de resultar peligrosos si se desconoce su calidad y contenido.
Curiosamente, en algunos países donde se ha llevado a cabo la legalización, como Canadá, las personas mayores constituyen el grupo de nuevos consumidores que crece de forma más rápida. En este caso, a menudo se utiliza con fines percibidos como terapéuticos, por ejemplo, para el control del dolor. Pero hay otra cara de la moneda: también se observó que era poco probable que esos usuarios recibieran orientación de profesionales sanitarios, por lo que a menudo recurrían a otras fuentes no clínicas; tanto los profesionales sanitarios como los investigadores han indicado el riesgo significativo de que se produzcan brechas de conocimiento.
En este artículo ofreceremos una breve visión general del cannabis y sus componentes, así como su modo de acción biológico, sus aplicaciones médicas, su efecto en el corazón y el sistema cardiovascular, y también le ofreceremos una descripción general de algunos estudios que han analizado estos efectos.
Cannabis: tres cosas que debe saber
1. Se ha demostrado que el cannabis contiene dos sustancias químicas que impactan en el cuerpo humano: Δ‐9‐tetrahidrocannabinol (también conocido como THC) y cannabidiol (CBD). Estas entidades químicas están estrechamente relacionadas en términos de estructura química, pero muestran efectos diferentes.
- THC: Es el principal componente psicoactivo del cannabis y responsable de la típica euforia. Se acopla a ambos tipos de receptores cannabinoides identificados hasta la fecha: el CB1R y el CB2R. Los CB1R se encuentran en el cerebro, el corazón, el hígado, el sistema cardiovascular, la piel y los músculos, mientras que los CB2R se encuentran en el tracto gastrointestinal y en los leucocitos o células inmunitarias.
- CBD: Puede interactuar con los receptores cannabinoides del organismo y, como resultado, puede tener efectos antioxidantes y antiinflamatorios. Sin embargo, sus efectos son complejos y aún están bajo investigación.
2. En cuanto a los efectos del consumo de cannabis en el sistema cardiovascular, existen muy pocos estudios. Estos suelen ser a pequeña escala, a corto plazo o sufren varias limitaciones.
3. Existen diferentes maneras de consumir el cannabis: fumarlo, vaporizarlo, ingerirlo o aplicarlo de forma tópica (directamente sobre la piel). Cada una de estas formas de administración afectará la cantidad de ingredientes activos a los que está expuesto y, potencialmente, cómo interactúan con su cuerpo.
Consumo de cannabis y efectos biológicos
Los efectos biológicos del cannabis en el organismo pueden variar ampliamente entre individuos y varían según la vía de administración. Por ejemplo, si el cannabis se inhala y llega a los pulmones, los compuestos activos pasarán rápidamente al torrente sanguíneo y llegarán enseguida al cerebro y a otros órganos, y es probable que los efectos se noten en unos segundos o unos minutos. No obstante, al ingerir productos que contienen cannabis, el cuerpo tiene que digerir esos componentes, lo que hace que el efecto tarde más en aparecer.
Cannabis con fines terapéuticos
Un estudio (disponible en inglés) que analizó los datos de ensayos clínicos aleatorios sobre los cannabinoides para diversas afecciones médicas reveló que existían pruebas que respaldaban su uso para el tratamiento del dolor crónico y la espasticidad muscular. También señaló que existían pruebas de baja calidad que indicaban que los cannabinoides estaban relacionados con una mejora de las náuseas y los vómitos provocados por la quimioterapia, el aumento de peso en pacientes con VIH, los trastornos del sueño y el síndrome de Tourette. Pero había un inconveniente: el uso de estos cannabinoides se asoció a un mayor riesgo de efectos adversos (EA) a corto plazo, como mareos, confusión, diarrea y somnolencia.
El cannabis y su corazón
El efecto del cannabis en el organismo depende de su contenido en THC: cuanto mayor es este contenido, más intenso es el efecto. En lo que respecta al efecto cardiovascular adverso del cannabis, se debe considerar el nivel de THC.
Un ensayo clínico (disponible en inglés) publicado en laJournal of the American Heart Association en 2024investigó el impacto del THC en el sistema cardiovascular. Descubrieron que, en el caso del cannabis con predominio de THC, independientemente del método de inhalación (fumar o vaporizar), los participantes experimentaban:
- Un aumento de la frecuencia cardíaca, y
- Un aumento de la PA
Se sospechaba que ambos resultados aumentaban la rigidez arterial y reducían la función diastólica del corazón (la capacidad del corazón para relajarse y llenar de sangre los ventrículos entre latidos).
Esta información también concuerda con otro estudio realizado en Estados Unidos (disponible en inglés), en el que se investigó la relación entre el consumo de cannabis y los resultados cardiovasculares en la población general, en personas que nunca habían fumado tabaco y en individuos más jóvenes (de entre 18 y 74 años). A pesar del hecho de que no se trataba de un ensayo y se basaba en datos recopilados previamente (lo que generó algunas limitaciones del estudio), el uso de cannabis se asoció a un mayor riesgo de infarto de miocardio (ataque cardíaco) y accidente cerebrovascular, con un mayor riesgo observado cuando el participante consumía cannabis con más regularidad, independientemente de si fumaba tabaco. De hecho,otro estudio (disponible en inglés) que investigó la relación entre el uso recreativo de sustancias entre adultos mostró su conexión con enfermedades cardiovasculares ateroscleróticas prematuras (ASCVD, por sus siglas en inglés), independientemente de la sustancia consumida.
Hasta el momento, la relación entre el consumo de cannabis y una salud cardíaca deficiente parece ser clara. Cabe destacar otro estudio (disponible en inglés) que demuestra que entre las personas mayores (con una edad media de 70,42 años) con hipertensión, el tratamiento con cannabis durante 3 meses se asoció a una reducción en los valores de presión arterial sistólica y diastólica, con la mayor caída 3 horas después de la administración de cannabis. Sin embargo, este estudio presenta algunas limitaciones importantes que deben tenerse en cuenta: se trataba de un estudio a pequeña escala, no contaba con un grupo de control, algunos pacientes ya tomaban medicamentos para la hipertensión y la mayoría de los participantes padecían enfermedades subyacentes que podían influir en su presión arterial, como la diabetes.
Los efectos del CBD en su cuerpo
Si bien hasta ahora hemos hablado del cannabis en general, cuando nos centramos en sus efectos adversos en el sistema cardiovascular y, por lo tanto, en su presión arterial, estamos hablando de uno de sus componentes: el THC. Es posible que también haya oído hablar de productos a base de CBD que se comercializan con una variedad de beneficios para la salud, como el bienestar general, el relax y el alivio del estrés y del dolor. Aunque este artículo se centra en el efecto del cannabis en el corazón y la presión arterial, merece la pena analizar el CBD con un poco más de detalle.
El cannabidiol, o CBD, es uno de los principales componentes del cannabis, pero no conduce a la euforia asociada con el THC, pese a que ambos compuestos tienen una estructura química similar. No obstante, esta sustancia sí que tiene algunos efectos fisiológicos y se ha mostrado que produce efectos ansiolíticos, como una disminución de la ansiedad, el pánico y la tensión.
Un estudio realizado en Brasil (disponible en inglés) demostró que una sola dosis de CBD, administrada antes de someter a los participantes a una situación que les provocaba miedo, reducía la ansiedad, el deterioro cognitivo y el malestar. Sin embargo, los investigadores afirmaron que es necesario realizar más ensayos clínicos en cohortes más amplias. Por lo que se refiere al CBD y la PA, otro estudio en Brasil publicado en 2025 (también disponible en inglés) sugirió que el consumo a largo plazo del CBD podía resultar útil en el control de la PA en pacientes hipertensos debido a sus propiedades vasorrelajantes, pero se requiere mayor investigación al respecto.
Obtén acceso exclusivo a nuestros consejos y análisis de expertos para un control preciso de la presión arterial. ¡Suscríbete hoy mismo a nuestro boletín informativo!
Resumen
Aunque a menudo se habla mucho del uso terapéutico de cannabis, y existe evidencia de sus efectos clínicos en ciertos casos, como el tratamiento del dolor crónico y la espasticidad muscular, sus beneficios en general siguen siendo objeto de debate. Por ejemplo, investigadores en Estados Unidos advierten sobre un riesgo elevado de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares, especialmente en aquellas personas con enfermedades cardiovasculares preexistentes.
Métodos naturales de eficacia probada para reducir la presión arterial en lugar del cannabis
Si bien no se ha comprobado el uso de cannabis para disminuir la PA, existen otras formas en de reducir su presión arterial y mejorar su salud cardíaca de forma natural. Realizar actividad física de forma regular, una dieta equilibrada con menos sal y más verduras, la reducción específica del estrés, dormir lo suficiente, y evitar el tabaco y el alcohol son pilares fundamentales para cuidar su salud cardíaca.
Aquí es donde entra en juego la Hilo Band: gracias a un monitoreo continuado de la presión arterial sin manguito, puede realizar un seguimiento de sus mediciones, sin tener que interrumpir sus actividades diarias. Hilo analiza los datos, reconoce patrones y le ofrece información valiosa que le ayuda a usted y a sus médicos a tomar decisiones informadas. De este modo, el tratamiento de la presión arterial alta es más preciso y efectivo, y le proporciona la tranquilidad de saber que está haciendo lo mejor por su salud. Como hemos actualizado la aplicación, ahora su Hilo Band cuenta con un recuento de pasos y monitoreo de sueño, lo que le permite observar de forma rápida los beneficios de aumentar su actividad física o de disfrutar de un sueño de calidad.
Preguntas frecuentes
¿Ayuda el cannabis a combatir la presión arterial alta?
No se ha demostrado que el cannabis sea una terapia efectiva para la presión arterial alta. Ensayos realizados en EE. UU. han evidenciado que el consumo de cannabis con predominio de THC provocó un aumento de la frecuencia cardíaca y un aumento de la presión arterial. Se sospechó que estos resultados aumentaban la rigidez arterial y reducían la función diastólica del corazón. A pesar de que el CBD, el otro componente del cannabis, puede resultar útil para el control de la PA con el uso a largo plazo en pacientes hipertensos debido a sus propiedades vasorrelajantes, se requiere más investigación.
¿Qué puedo hacer para reducir mi presión arterial?
A corto plazo, el reposo, la respiración profunda (respiración de caja) y la reducción del estrés son métodos efectivos para reducir la presión arterial. A largo plazo, el ejercicio regular, una dieta saludable, una reducción del consumo de sal (sodio) y medicación (si es necesaria) son los tratamientos más efectivos. El monitoreo continuado de la presión arterial con la Hilo Band le permite reconocer sus patrones de presión arterial y observar el efecto de cualquier tratamiento de manera rápida y sencilla.
¿El cannabis es bueno para el corazón?
La respuesta corta es no. La exposición al THC puede aumentar su frecuencia cardíaca y elevar el riesgo de sufrir un infarto, en especial en aquellas personas con afecciones cardíacas preexistentes. Los estudios han señalado que el CBD tiene efectos protectores y vasodilatadores, pero faltan estudios a gran escala y a largo plazo. Se aconseja precaución.
La información presentada en este artículo tiene únicamente fines educativos y no pretende ofrecer consejo médico. Si cree que padece hipertensión o le preocupa su presión arterial, contacte con su médico, que le aconsejará cómo llevar un control efectivo. Si cree que usted, o un ser querido, necesita asesoramiento o ayuda con el consumo de drogas o la adicción, el Ministerio de Sanidad pone a su disposición algunos recursos que le pueden ser útiles.
Fuentes
Informe mundial sobre las drogas 2025 de UNOCD. Naciones Unidas. https://www.unodc.org/unodc/es/press/releases/2025/June/unodc-world-drug-report-2025-global-instability-compounding-social-economic-and-security-costs-of-the-world-drug-problem.html (Consultado en marzo 2026)
El Consejo de Ministros aprueba el Real Decreto que regula el uso medicinal de cannabis en preparados estandarizados. Ministerio de Sanidad. https://www.sanidad.gob.es/gabinete/notasPrensa.do?id=6761 (Consultado en marzo 2026)
El uso de la marihuana entre los adultos mayores alcanza un nuevo récord. AARP. https://www.aarp.org/espanol/salud/farmacos-y-suplementos/info-2025/aumenta-uso-marihuana-en-mayores.html (Consultado en marzo 2026)
F. Grotenhermen (2006). Los cannabinoides y el sistema endocannabinoide. Research Gate. https://www.researchgate.net/publication/228813935_Los_cannabinoides_y_el_sistema_endocannabinoide (Consultado en marzo 2026)
El papel del sistema endocannabinoide y los fitocannabinoides seleccionados en el metabolismo. Fundación CANNA. https://www.fundacion-canna.es/el-papel-del-sistema-endocannabinoide-y-los-fitocannabinoides-seleccionados-en-el-metabolismo (Consultado en marzo 2026)
O. León, L. Aguiar, L. Quevedo et al. (2018). Efectos cardiovasculares debido al consumo de cannabinoides. Elsevier. https://www.elsevier.es/es-revista-revista-colombiana-cardiologia-203-articulo-efectos-cardiovasculares-debido-al-consumo-S0120563318300287 (Consultado en marzo 2026)
Cannabis y canabinoides. Instituto Nacional del Cáncer. https://www.cancer.gov/espanol/cancer/tratamiento/mca/paciente/cannabis-pdq (Consultado en marzo 2026)
P. F. Whiting, R. F. Wolff, S. Deshpande et al. (2015). Cannabinoids for Medical Use: A Systematic Review and Meta-analysis. JAMA. https://doi.org/10.1001/jama.2015.6358 (Consultado en marzo 2026)
NCT04693884 – Cannabis Inhalation: Effects on Cardiovascular Function During Rest and Exercise. Clinical Trials.gov. https://clinicaltrials.gov/study/NCT04693884 (Consultado en marzo 2026)
¿Qué es la función diastólica? Sociedad Española de Imagen Cardíaca. https://ecocardio.com/documentos/biblioteca-preguntas-basicas/preguntas-al-cardiologo/funcion-ventricular/que-es-la-funcion-diastolica.html (Consultado en marzo 2026)
A. M. Jeffers, S. Glantz, A. L. Byers, et al. (2024). Association of Cannabis Use With Cardiovascular Outcomes Among US Adults. J. Am. Heart Assoc. https://doi.org/10.1161/JAHA.123.030178 (Consultado en marzo 2026)
El consumo de marihuana se vincula con un mayor riesgo de ataque cardíaco e insuficiencia cardíaca. IM Medico. https://www.immedicohospitalario.es/noticia/42606/el-consumo-de-marihuana-se-vincula-con-un-mayor-riesgo-de-ataque-card.html (Consultado en marzo 2026)
E. Regueras, I. Velazquez, L. M. Torres (2023). Cannabinoides y dolor (Parte I). Multidisciplinary Pain Journal. https://www.mpainjournal.com/Cannabinoides-y-dolor-parte-I1178 (Consultado en marzo 2026)
D. Mahtta, D. Ramsey, C. Krittanawong et al. (2021). Recreational substance use among patients with premature atherosclerotic cardiovascular disease. Heart. https://doi.org/10.1136/heartjnl-2020-318119 (Consultado en marzo 2026)
Arterioesclerosis. Mayo Clinic. https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/arteriosclerosis-atherosclerosis/symptoms-causes/syc-20350569 (Consultado en marzo 2026)
R. Abuhasira, Y. S. Havivb, M. Leiba et al. (2021). Cannabis is associated with blood pressure reduction in older adults – A 24-hours ambulatory blood pressure monitoring study, Eur. J. Intern. Med. https://doi.org/10.1016/j.ejim.2021.01.005 (Consultado en marzo 2026)
M. M Bergamaschi, R. H. Costa Queiroz, M. H. Nisihara Chagas, et al. (2011). Cannabidiol Reduces the Anxiety Induced by Simulated Public Speaking in Treatment-Naïve Social Phobia Patients. Neuropsychopharmacol. https://doi.org/10.1038/npp.2011.6 (Consultado en marzo 2026)
B. Moreira Candeloro, N. Sousa Oliveira, A. C. Franchi, et al. (2025). Systematic Review and Meta-analysis to Investigate the Effects of Cannabidiol on Blood Pressure: Examination of Randomized Triple- and Double-Blind Placebo Trials. Rev. Bras. Farmacogn. https://doi.org/10.1007/s43450-025-00680-6 (Consultado en marzo 2026)
C. Navarro. (2024). Sistema endocannabinoide y el rol del cannabis medicinal en el tratamiento de la espasticidad: una revisión narrativa. Revista Médica. Universidad de Antioquia. https://revistas.udea.edu.co/index.php/iatreia/article/view/350209 (Consultado en marzo 2026)
Nuestra guía completa para controlar la presión arterial mediante la dieta. Hilo https://hilo.com/es/art/controlar-presion-arterial-con-dieta/ (Consultado en marzo 2026)
Todo está conectado: sueño, presión arterial, salud y bienestar. Hilo. https://hilo.com/es/art/sueno-presion-arterial-salud-bienestar/ (Consultado en marzo 2026)
Hilo https://hilo.com/es/tensiometro/ (Consultado en marzo 2026)
Datos, datos en todas partes, pero, ¿Qué significan realmente? Hilo. https://hilo.com/es/art/apple-watch-alerta-hipertension/ (Consultado en marzo 2026)
6 ejercicios de respiración respaldados por la ciencia que pueden bajar la presión arterial. AARP. https://www.aarp.org/espanol/salud/enfermedades-y-tratamientos/info-2024/ejercicios-respiracion-bajar-presion-arterial.html (Consultado en marzo 2026)
Qué hacer ante la sospecha o evidencia de consumo. Plan Nacional sobre Drogas. Ministerio de Sanidad. https://pnsd.sanidad.gob.es/ciudadanos/queHacerConsumo/home.htm (Consultado en marzo 2026)




