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Comprender la presión

¿Cómo influye su ciclo menstrual en su presión arterial?

Piotr Kudela • 25 Mar 2026 • 8 min de lectura
How does your menstrual cycle influence your blood pressure?

Los cambios hormonales y el ciclo menstrual

El ciclo menstrual es el proceso natural que se produce cuando las mujeres alcanzan la edad reproductiva, normalmente alrededor de los 12 años, hasta la menopausia, que suele producirse entre los 45 y los 55 años. El ciclo menstrual también se conoce como menstruación, periodo menstrual o «la regla». Aunque solemos hablar de la menstruación, es decir, lo que vemos, tener la regla es solo una pequeña parte de todo el proceso. 

La menstruación es la pérdida del revestimiento interno del útero que se produce cuando el óvulo no ha sido fecundado, lo que habría dado lugar a un embarazo y a la retención de dicho revestimiento. El proceso está regulado por hormonas, concretamente por las hormonas producidas por el hipotálamo, la glándula pituitaria y los ovarios. Hay 4 hormonas principales implicadas: la hormona folículoestimulante (FSH), la hormona luteinizante (LH), el estrógeno y la progesterona. 

El ciclo menstrual se puede dividir en dos fases diferenciadas: la fase folicular o proliferativa y la fase lútea o secretora. 

  • La fase folicular comienza el primer día de su periodo y finaliza con la ovulación. Esta fase se caracteriza por una temperatura corporal basal inferior y el desarrollo de folículos ováricos. En esta fase, los niveles de estrógeno comienzan a aumentar, lo que estimula la producción de la LH y culmina en la ovulación. 
  • La fase lútea comienza con la ovulación y concluye el primer día de su ciclo. Se caracteriza por una temperatura corporal basal relativamente más alta, junto con un engrosamiento del revestimiento uterino y el desplazamiento del óvulo desde el ovario hasta el útero. Después de la ovulación, los niveles de LH y FSH descienden de forma rápida. Los niveles de estrógeno también se reducen, pero luego vuelven a subir de forma ligera, antes de descender hacia el final del ciclo si no se produce la fecundación. La ovulación estimula un aumento en la producción de progesterona, que alcanza su punto máximo en la mitad de la fase lútea, antes de descender si no se produce el embarazo. 

La relación entre la menstruación y la presión arterial

Si bien la fluctuación de las hormonas es un proceso completamente natural, los cambios en los niveles hormonales pueden afectar otros parámetros, como la glucosa en sangre y la presión arterial. Esto quedó reflejado en 1991 en el estudio de Dunne y otros investigadores (disponible en inglés), quienes midieron la presión arterial de 30 mujeres normotensas y 10 con hipertensión leve en sus propios hogares cada mañana durante seis semanas. Esto fue lo que descubrieron:

  • La presión arterial fue más alta al inicio de la menstruación que en la mayoría de las otras fases del ciclo. 
  • La presión arterial diastólica (PAD) fue más alta durante la fase folicular, inmediatamente después del periodo, aunque solo un 1,23 mmHg, de media. 
  • Durante la segunda mitad del ciclo, o fase lútea, la presión arterial fue, en general, inferior (de nuevo, PAD en torno a 1,19 mmHg de media; PA sistólica (PAS) en 0,65 mmHg, de media). 
  • Tanto los individuos hipertensos como los normotensos mostraron los mismos patrones de PA. 

Los síntomas menstruales pueden estar relacionados con una presión arterial más alta

En 2021, el estudio de Chung y otros investigadores (disponible en inglés) señalaron que el sangrado menstrual abundante aumentaba la incidencia de hipertensión en un 53 % y que la relación podría ser bidireccional, es decir, que la presión arterial puede influir en el ciclo menstrual y viceversa. Mostraron que padecer hipertensión aumentaba la incidencia de sangrado menstrual abundante en un 23% y de periodos irregulares en un 42%.

Otro estudio realizado en Australia en 2025 (disponible en inglés) observó a 458 mujeres de entre 20 y 40 años. Analizaron tres poblaciones distintas: mujeres con sangrado menstrual abundante, mujeres con reglas irregulares y mujeres que sufrían dolor menstrual intenso. No descubrieron una relación entre el dolor menstrual intenso y la PA. Sin embargo, el sangrado menstrual abundante y los ciclos irregulares crónicos se asociaron con una mayor PAD. De hecho, los autores llegaron incluso a sugerir que sería útil realizar más estudios con cohortes y grupos de edad más diversos para determinar si «el monitoreo rutinario de los síntomas menstruales y la presión arterial resulta beneficioso para promover la salud cardiovascular en la mediana edad». La razón del sangrado menstrual abundante en mujeres mayores se atribuyó al inicio de la menopausia y a las fluctuaciones en los niveles de estrógenos. También se relacionó con un mayor riesgo de desarrollar pólipos o hiperplasia endometrial (un engrosamiento anormal del revestimiento uterino).

¿Qué ocurre con el síndrome premenstrual (SPM)?

El SPM hace referencia a los síntomas que algunas mujeres pueden experimentar en el periodo previo a su ciclo. Los síntomas más frecuentes son:

  • Cambios de humor
  • Depresión o irritabilidad
  • Sentirse triste, ansiosa o sensible
  • Cansancio o dificultad para dormir
  • Hinchazón o calambres
  • Sensibilidad en los senos
  • Dolores de cabeza
  • Brotes de acné
  • Cabello graso
  • Cambios en el apetito o antojos de comida

Un estudio en EE. UU. (disponible en inglés) señaló que existía una relación entre la PAD elevada y las mujeres jóvenes con síndrome premenstrual. En este caso, la PAD media fue de 72,3 mmHg en las mujeres con dicho síndrome y de 69,1 mmHg en las que no lo padecían. No obstante, los autores indicaron que, aunque intentaron tenerlo en cuenta durante el análisis, el efecto en la PA también podría deberse a cambios en el comportamiento provocados por los síntomas del síndrome premenstrual. 

¿Es el SPM un indicio de que se desarrollará hipertensión en el futuro?

Un estudio a largo plazo realizado por la Universidad de Massachusetts y publicado en 2015 reveló que las participantes que presentaban SPM moderados o graves antes de la menstruación tenían un riesgo un 40 % mayor de desarrollar hipertensión en los siguientes 20 años, en comparación con las mujeres que experimentaban pocos síntomas menstruales. Además de tener un mayor riesgo de desarrollar hipertensión en una edad más avanzada, las mujeres con SPM presentaban un riesgo tres veces mayor de desarrollar hipertensión antes de los 40 años, en comparación con quienes no padecían esta afección. 

Curiosamente, las participantes en el estudio que presentaban un alto consumo de vitaminas del grupo B, como la tiamina y la riboflavina, tenían un riesgo significativamente menor de desarrollar síndrome premenstrual (entre un 25 % y un 35 %), y, por lo tanto, un menor riesgo de desarrollar hipertensión. 

¿Y qué ocurre con los anticonceptivos?

El consumo de píldoras o medicamentos anticonceptivos orales ha aumentado en todo el mundo, con cifras que se han elevado de 97 a 151 millones entre 1994 y 2019. De hecho, en 27 países, el 20 % de las personas en edad fértil que pueden quedarse embarazadas afirman utilizarlo. Aunque se desarrollaron principalmente para prevenir el embarazo, también son eficaces en el tratamiento de diversos trastornos, como los trastornos menstruales, la endometriosis y el síndrome de ovario poliquístico. 

Desde hace tiempo se asocia el uso de anticonceptivos a un mayor riesgo de padecer hipertensión, en especial los que contienen estrógenos, como las píldoras anticonceptivas hormonales combinadas. De hecho, la hipertensión es una de las posibles contraindicaciones más frecuentes del uso de la píldora anticonceptiva. Sin embargo, los anticonceptivos de última generación que contienen estrógenos no parecen presentar este efecto, aunque aún se están llevando a cabo investigaciones a gran escala (disponible en inglés). Ahora bien, si toma anticonceptivos, es recomendable que controle su presión arterial y, si observa que aumenta, es posible que su médico le recomiende un método anticonceptivo alternativo. Si bien ya padece hipertensión (o tiene antecedentes familiares), es posible que le desaconsejen tomarlos. 

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Resumen

Existe una relación entre el ciclo menstrual y la presión arterial, así como una relación entre la presión arterial y los síntomas menstruales, como el sangrado abundante, los periodos irregulares y el síndrome premenstrual. Además, el uso de anticonceptivos a base de estrógenos puede provocar un aumento de la presión arterial con el tiempo en algunos casos, y es importante estar atento. Y la Hilo Band lo hace posible. 

Después de la calibración inicial, la Hilo Band medirá de forma automática su presión arterial, generará más de 800 mediciones al mes, día y noche, para ofrecerle información personal sobre sus patrones de PA y observar cómo se adaptan a su ciclo. ¿Y lo mejor de todo? Todas estas mediciones se realizan de forma discreta y rápida, sin que el usuario tenga que introducir los datos. Y lo que es más importante, la Hilo Band es un dispositivo clínico de clase IIa con marcado CE que ha sido sometido a una validación clínica exhaustiva y rigurosa, y cuyo uso está autorizado tanto en Europa como en Estados Unidos. De hecho, esta tecnología se basa en más de 20 años de investigación y más de 120.000 usuarios. Hilo cuenta con un equipo experto en la medición y el análisis de la presión arterial. 

Advertencia: Consulte siempre primero a su médico de cabecera o ginecólogo si tiene alguna duda, si presenta síntomas o antes de utilizar cualquier remedio casero. Este artículo no sustituye el asesoramiento médico especializado ni las mediciones de la presión arterial. Contiene información general y no debe utilizarse para el autodiagnóstico ni el autotratamiento. No asumimos responsabilidad alguna por la exactitud de la información y las recomendaciones ofrecidas, ni por posibles errores tipográficos u omisiones en el texto de este artículo. 


Fuentes:

Ciclo menstrual: qué es normal y qué no lo es. Mayo Clinic. https://www.mayoclinic.org/es/healthy-lifestyle/womens-health/in-depth/menstrual-cycle/art-20047186 (Consultado en marzo 2026)

Lo que dice de ti tu menstruación. Revista MIA, Deixeus Mujer. https://www.dexeus.com/quienes-somos/sala-de-prensa/ultimas-noticias/dudas-regla-revista-mia-nuria-parera (Consultado en marzo 2026)

Menopausia. Organización Mundial de la Salud. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/menopause (Consultado en marzo 2026)

F. P. Dunne, D. G. Barry, J. B. Ferriss, G. Grealy, D. Murphy (1991). Changes in blood pressure during the normal menstrual cycle, Clinical Science. https://doi.org/10.1042/cs0810515 (Consultado en marzo 2026)

H.-F. Chung, I. Ferreira, G. D. Mishra (2021). The association between menstrual symptoms and hypertension among young women: A prospective longitudinal study. Maturitas. https://doi.org/10.1016/j.maturitas.2020.08.006 (Consultado en marzo 2026)

G. D. Mishra, C. Jin, H.-S. Chan, et al. (2025). Trajectories of menstrual symptoms and blood pressure in midlife: a prospective cohort study on Australian women. Journal of Human Hypertension. https://doi.org/10.1038/s41371-025-01070-0 (Consultado en marzo 2026)

S. Shayo (2017). Sangrado anómalo en la transición a la menopausia. Manejo clínico. Asociación Argentina para el Estudio del Climaterio. https://www.aapec.org/images/Sangrado-en-el-Climaterio.pdf  (Consultado en marzo 2026)

J. Núñez (2025). Hiperplasia endometrial: una revisión narrativa sobre su patogénesis, factores de riesgo y diagnóstico. Scielo. https://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci-arttext&pid=S0535-51332025000100101 (Consultado en marzo 2026)

Síndrome premenstrual (SPM). Oficina para la Salud de la Mujer. https://espanol.womenshealth.gov/menstrual-cycle-premenstrual-syndrome (Consultado en marzo 2026)

E. R. Bertone-Johnson, S. C. Houghton, B. W. Whitcomb et al. (2016). Association of Premenstrual Syndrome with Blood Pressure in Young Adult Women. Journal of Women’s Health, https://doi.org/10.1089/jwh.2015.5636 (Consultado en marzo 2026)

El síndrome premenstrual podría ser un predictor del riesgo futuro de hipertensión. Infosalus. https://www.infosalus.com/mujer/noticia-sindrome-premenstrual-podria-ser-predictor-riesgo-futuro-hipertension-20151124143855.html (Consultado en marzo 2026)

N. A. Cameron, C. A. Blyler, N. A. Bello (2023). Oral Contraceptive Pills and Hypertension: A Review of Current Evidence and Recommendations. Hypertension.  https://doi.org/10.1161/HYPERTENSIONAHA.122.20018 (Consultado en marzo 2026)

C. Shufelt, A. LeVee (2021). Anticoncepción hormonal en mujeres con hipertensión. National Library of Medicine. https://www.fasgo.org.ar/images/Anticoncepcion-hormonal-en-mujeres-con-hipertension.pdf  (Consultado en marzo 2026)

Anticonceptivos y enfermedades cardíacas en mujeres. Go red for women. https://www.goredforwomen.org/es/know-your-risk/pregnancy-and-maternal-health/pregnancy-and-risk-factors/birth-control-and-heart-disease (Consultado en marzo 2026) 

Hilo https://hilo.com/es/tensiometro (Consultado en marzo 2026)

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Piotr Kudela

Sobre el autor

Piotr Kudela

Editor de contenidos de salud, Hilo by Aktiia

Piotr Kudela es editor de contenidos de salud en Hilo by Aktiia. Desde que se incorporó a Aktiia en julio de 2022, trabaja en contenidos de salud centrados en la monitorización de la presión arterial, la salud cardiovascular y la educación de los pacientes. Colabora con revisores médicos, especialistas de producto y expertos internos para que los artículos sean claros, accesibles y útiles para los lectores.
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